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Opinió

La sanidad pública en Sabadell

La situación de la sanidad pública en Sabadell está llegando a un punto insostenible. Salas abarrotadas de gente, enfermos amontonados en salas de espera, cierre de plantas, constituyen un hospital colapsado los 365 días del año. Como persona que he estado trabajando más de quince años en defensa de la sanidad pública, especialmente en Sabadell y comarca, creo que algo sé del déficit sanitario que llevamos padeciendo más de tres décadas en nuestra ciudad.
El Gobierno de Jordi Pujol castigó a nuestra ciudad por la horda roja del Ayuntamiento Farrés del PSUC. Este hecho afectó a varias infraestructuras, entre las más importantes estaba la sanitaria: en Sabadell no teníamos hospital público ni lo tememos actualmente en el año 2017. El alcalde Antonio Farrés viendo que era imposible que la Generalitat nos construyera un hospital público, hizo un gran trabajo unificando clínicas privadas como la Mútua dels Amos, Santa Fe, la Universitat Autónoma de Barcelona, el Niño Jesús, Ayuntamiento de Sabadell y la Caixa de Sabadell, que financio el proyecto; de aquí salió la corporación Parc Taulí, una clínica privada que después fue de utilización pública denominada XHUP.
No solo se quedaron aquí los recortes de CiU sino que Sabadell tenía menos asignación económica sanitaria por ciudadano y año que el resto de Catalunya y, a día de hoy, seguimos teniendo cientos de millones menos que nos deben sanitariamente a los ciudadanos de Sabadell. Si revisamos la hemeroteca desde hace dos décadas, se pueden observar las reivindicaciones de la Federación de Asociaciones de Vecinos, denunciando la falta de camas para los enfermos agudos y las largas listas de espera para las intervenciones: somos el hospital con las listas de espera más altas de Catalunya.
Con la llegada del Tripartito, siendo Marina Geli la Consellera de Sanidad de Catalunya y, viendo todas las deficiencias sanitarias que padecía Sabadell y comarca, se plantearon un plan de choque a realizar entre 2007 y 2009. En este plan de choque se planteaba la ampliación del hospital Taulí y las urgencias, montar más quirófanos y abrirlos mañana y tarde o hacer un hospital en Cerdañola, Ripollet y Moncada para descongestionar el Taulí. El plan de choque culminaría entre 2014 y 2015 con el derribo de Santa Fe y con la construcción de un hospital psiquiátrico, equipamiento que hasta el día de hoy todavía no existe.

De todo este paquete de medidas para mejorar la sanidad en Sabadell solo conseguimos la ampliación del Taulí. Se incumplieron todas las promesas. No se construyó el Hospital de Cerdañola, Ripollet, Moncada; no se construyó el hospital psiquiátrico de Sabadell. Otra vez nos volvieron a engañar los políticos.
Con todo el colapso sanitario que padecemos los casi 500.000 pacientes que se visitan en Sabadell, vienen los recortes sanitarios, se cierran plantas enteras, se cierran quirófanos, se despide personal sanitario y se eternizan las listas de espera para ser operados los pacientes. Todo el sistema empieza a ralentizarse por la falta de medios y es caótico ir a la unidad de urgencias y ver los pacientes alineados en los pasillos perdiendo toda su privacidad como seres humanos, vulnerándo el derecho a la intimidad de los pacientes.

Que nos quede claro a los usuarios de este centro, que nuestros padres, nuestros hijos, nuestros abuelos, nuestros seres más queridos tarde o temprano pasaremos por este hospital y, si la ciudadanía no lucha para que nos atiendan con las máximas garantías, no conseguiremos el buen funcionamiento de este centro sanitario.
Desde estas páginas les pido a todo el pleno municipal de Sabadell que se posicione firmemente en la defensa de nuestro hospital. Ya no valen más paños calientes. Esto necesita una solución inmediata porqué los ciudadanos nos jugamos la única vida que tenemos.

“Es caótico ir a la unidad de urgencias y ver los pacientes alineados en los pasillos perdiendo toda su privacidad como seres humanos”

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