El Sabadell 2010/11 se presentó ayer en el Estadi 'Josep Molins' de Sant Oleguer debido a las obras del Municipal de la Creu Alta. Pese a ello, cerca de medio millar de aficionados dieron la bienvenida a la plantilla arlequinada capitaneada por un Lluís Carreras que se conviritó en la principal atracción. El nuevo técnico prometió trabajo y máxima exigencia mientras el presidente Joan Soteras cree que se vivirá un gran año en su quinta temporada al frente de la nave. Puso el colofón el capitán Juvenal, quien pasó página en referencia a la campaña anterior y espera devolver la ilusión a la afición. También asistió el alcalde Manuel Bustos, quien solicitó comprensión por el tema de las obras «que servirán para tener un estadio de primera»
ARA A PORTADA
- Pere Figueras Valls
- Periodista
Publicat el
21 de juliol de 2010 a
les 19:33
El Sabadell 2010/11 se presentó ayer en el Estadi 'Josep Molins' de Sant Oleguer debido a las obras del Municipal de la Creu Alta. Pese a ello, cerca de medio millar de aficionados dieron la bienvenida a la plantilla arlequinada capitaneada por un Lluís Carreras que se conviritó en la principal atracción. El nuevo técnico prometió trabajo y máxima exigencia mientras el presidente Joan Soteras cree que se vivirá un gran año en su quinta temporada al frente de la nave. Puso el colofón el capitán Juvenal, quien pasó página en referencia a la campaña anterior y espera devolver la ilusión a la afición. También asistió el alcalde Manuel Bustos, quien solicitó comprensión por el tema de las obras «que servirán para tener un estadio de primera»
Notícies recomenades
-
Esports
El futur del CN Sabadell, en bones mans: "No rendir-se mai ha sigut la clau"
-
Esports
Doble pantalla gegant per seguir el Mundial
-
Esports
Miguel Ángel Rodríguez no serà el delegat del CE Sabadell en el retorn al futbol professional
-
Esports
L'estiu en moviment: els campus com a alternativa de conciliació
-
Esports
FOTOS | El Club Tennis Sabadell celebra el seu sopar de final de temporada
-
Esports
Un dia va aixecar el dit i ja no va parar d’explicar històries